La asociación

CREAR es una actividad solitaria, a veces excesivamente absorbente, otras, comprometida, pero siempre, satisfactoria. Cuando uno se encierra delante de un papel, intenta comunicar aquello que se despereza en su interior y que las palabras, algunas veces, enjaulan, aprisionan y condicionan. Pero, al final, todo sale envuelto en música, voz, poesía,… Poesía en su significado original y amplio: griego ποίησις 'creación' < ποιέω 'crear'. Eso es lo que todos intentamos hacer en la intimidad de nuestros escritorios.

Asociarse es compartir nuestro trabajo, nuestro espíritu creativo, nuestras ganas de dar a conocer nuestra obra a los demás, en un mundo en que todo se valora en términos económicos, en que el concepto de “humanista” como espíritu está siendo vapuleado constantemente. Es pensar que merece la pena que los demás lean de nuestro puño y letra, que escuchen de nuestra música, que vean de nuestros dibujos, lo que para nosotros es esencia y belleza (Propiedad de las cosas que hace amarlas, infundiendo en nosotros deleite espiritual. Esta propiedad existe en la naturaleza y en las obras literarias y artísticas. -Diccionario de la RAE). Es amar, amar lo que en nuestro interior está agazapado, a la espera de asaltar esas páginas en blanco que, a veces, tanto nos atemorizan.

Asociarse, para aquellos que compartimos el concepto, es unir nuestras fuerzas para que cada uno de nosotros y todos a la vez, podamos llevar a cabo el fin común: darnos a conocer y dar a conocer el fruto de nuestro esfuerzo creador a los demás, así como entrar en contacto con otros creadores y no dejar, nunca, de aprender.