Encuentro literario con: Víctor Manuel Jiménez Andrada. Galería fotográfica

El martes 14 de junio, recibimos en la Sala de La Palabra al poeta cacereño, Victor M. Jiménez Andrada,  siendo este Encuentro literario el número 66  de Pentadrama. Fue presentado por Elena Díaz Santana, como miembro de la asociación.
Jiménez Andrada, fue desvelando en la charla presentación, los entresijos de su formación como poeta, y de sus diferentes poemarios.
Nos confesó que comenzó a escribir siendo adolescente, tal vez influido por el estudio de Bécquer, y que aún guarda esos poemas primeros en una caja de zapatos. Entre sus poetas de cabecera están Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, poetas de la generación del 27 como Vicente Alexandre, Dámaso Alonso y Federico Gª Lorca, con su Romancero gitano y Poeta en Nueva York y poetas como Jaime Gil de Biedma y Claudio Rodríguez de la generación de los 50. Entre los poetas hispanoamericanos destaca Rubén Darío y a Borges, este último tanto en su faceta de novelista como de poeta. También citó poetas cacereños actuales como Pureza Canelo, Ada Salas o Basilio Sánchez Cáceres.

Hizo un recorrido por sus poemarios y nos leyó poemas de los mismos, como por ejemplo de Insomnio, del que estaca que es un poemario que surge entre lo obligado y lo canalla. Nos explicó que hay diferentes tipos de Insomnio, el  obligatorio, pues todos duermen menos yo, el insomnio lúdico, o el insomnio de la indigestión, haciendo buena la máxima: ”de grandes cenas está la sepultura llena”.
También leyó poemas de Circo, libro con el que ganó el prestigioso premio de poesía García de la Huerta. Circo es una metáfora de la propia vida, a cada uno nos toca ser algún personaje del mismo: el trapecista, el payaso, el domador, etc.
Siguió con Dientes de Leche, dedicado a sus padres, a su mujer y a sus hijos. Donde queda plasmada la inocencia perdida, el adolescente, el adulto que llevamos dentro. En este libro juega con canciones infantiles y cuentos como La ratita presumida, El patito feo, Pinocho, etc.

Nos hizo partícipes de algunos poemas de su libro inédito: Artefacto, siendo un poemario con cierta simbología, relacionada con la afición suya por caminar, andar solo, es senderista, le gusta hacer el Camino de Santiago. Dirá el poeta que al hacer el camino tú te llevas algo de él, pero el camino también se queda con algo tuyo.
Siendo editor confiesa que no tiene afán de publicar, pues “si uno está todo el día mirándose el ombligo, termina por aburrirse de uno mismo. Apuesta así por publicar a otros poetas.

Desde Pentadrama queremos darles las gracias por compartir este encuentro con nosotros. En el que pudimos conocerlo mejor y pasar un rato distendido en torno a la poesía y la palabra.                                                                        
Fotos Miguel N. Sánchez